Cuando
empecé a escuchar los Beatles, saqué muchísimas enseñanzas de canciones y
frases de ellos, pero la frase que más me llegó y me hizo replantearme mi forma
de ver la vida fue esta:
“And in the end, the love you take is equal to the
love you make”
Fue como
haber encontrado en una canción, la única cosa que necesitaba para guiarme en
la vida. Y entonces seguí mis pasos en ese camino, dándole a las personas a mi
alrededor el amor que me gustaría recibir a mí. Tratándolos como me gustaría
que me traten. Porque yo estaba más que segura (y lo sigo estando) que aunque
quizás en ese momento no lo viera, al final todo eso que yo di, se me iba a
devolver. De una forma u otra.
So far, so good. Parece súper sencillo. La cosa es
que en camino me fui dando cuenta que no es tan fácil como suena. Que no todas
las personas tienen la misma filosofía de vida, y que podés tratar súper bien a
alguien y que igual esa persona no te lo devuelva de la misma manera. Pero lo más
importante que aprendí fue que es fácil amar a las personas que te caen bien,
lo difícil es amar a las personas que te caen mal. Y hay que hacerlo. No podés
decidir darle amor a la gente que te cae bien solamente, y a esa persona que te
cae mal tratarla para la mierda. Y tampoco te hace bien a vos mismo, gastar
tiempo y energía en “odiar” –y lo pongo entre comillas porque odiar es una
palabra muy fuerte- a esa persona.
La cosa es
que esta noche estoy pensando de vuelta en eso porque últimamente se me hace muy difícil ponerlo en práctica. Y está bien, porque soy humano, y es lógico que me molesten
ciertas cosas. Pero realmente me molesta cuando descubro gente hipócrita a mi alrededor, o alguien que ya de por sí me cae mal hace algo que me cae peor, y
cosas así. Realmente me cuesta tratar bien a esa persona. Y dejaría que me moleste, porque ya dije que soy humano, y está perfecto que
me molesten ciertas cosas o personas pero no quiero. Quiero volver a ese momento donde yo podía
disfrutar tranquila mi vida y si alguien me trataba mal o me molestaba de
alguna forma, realmente dejar que me chupara un huevo, y estar dispuesta a
tratar a esa persona tan bien como trataría a un buen amigo.
Y esa es la
conclusión, todo esto fue para hacerte saber a vos, quien quiera que
seas, que lo estoy intentando. Que si nos caemos mal, o si te caigo mal, yo
igual voy a tratarte como un buen amigo. Porque me hace mejor a mi, y te va a
hacer mejor a vos de una forma u otra. Así que acá estoy yo, dándote mi amor y
toda mi buena onda, seas un amigo o no. Porque somos humanos, y al final, no
somos tan diferentes. Al final vos y yo nos ponemos tristes, o felices, o nos
enojamos, o tenemos amigos. Y tratarte mal, o que me trates mal, o mentirnos o
ponernos caretas no solo no le hace bien al otro, sino que tampoco nos hace bien a nosotros mismos.
Así que aunque pienses que esto es tonto, y que quizás soy muy idiota o pacífica o lo que sea, yo te doy mi
amor. Y acepto lo que sea que quieras darme a cambio, porque al final, de una
forma u otra, todo vuelve, y yo prefiero que se me devuelva amor antes que odio.
“It matters not who you love, where you love, why you love, when you love or how you love, it matters only that you love”
-John Lennon-
Sos grosa Marie.
ReplyDeleteP.L.U.R.
ReplyDelete